LA IMPORTANCIA DE LA RAZÓN Y LOS SENTIDOS EN EL CONOCIMIENTO
Para poder conocer la realidad podemos utilizar dos
herramientas, la razón y los sentidos. Cada una de ella nos proporciona
aportaciones distintas por lo que hay que estudiarlas de manera distinta.
En primer lugar tenemos el conocimiento sensible el que
estudia lo que nos aportan nuestros sentidos y
es el resultado de procesar en nuestra mente toda la información que nos
llega desde nuestros sentidos, de modo que captamos lo que ocurre a nuestro
alrededor. Este conocimiento está formado por las sensaciones, fenómenos que se
originan en nuestros órganos sensoriales cuando estos son estimulados, y la
percepción, la interpretación que hacemos de las sensaciones que captamos por
nuestros sentidos. Hay una serie de factores que inciden en nuestra percepción
sensorial y son los fisiológicos, cada especie posee unos umbrales perceptivos
para captar unos estímulos u otros, los personales, de todos los estímulos que
nos llegan escogemos algunos en función de nuestros intereses, y por último los
socioculturales, el entorno y nuestro círculo social condicionan nuestra
percepción de la realidad.
Por otro lado tenemos el conocimiento racional, es abstracto
ya que trabaja con conceptos. Los conceptos son creados por un procedimiento de
abstracción, que consiste en extraer las características comunes que comparten
una serie de objetos particulares y obviar sus diferencias.
Existen tres posiciones filosóficas enfrentadas sobre el
papel que deben desempeñar los sentidos y la razón en el conocimiento: el
racionalismo, el empirismo y el criticismo.
La primera, el racionalismo, sostiene que el único
conocimiento válido es el que procede únicamente de la razón, desconfían
profundamente de nuestros sentidos ya que los desajustes detectados entre la
información que nos aportan y la realidad con suficientes para que formen la
base de nuestro conocimiento. La solución racionalista consiste en distinguir
entre los conceptos que tienen su origen en la experiencia sensible y los que
son generados por la propia razón y estos conceptos puramente racionales son
los que deben construir la base de nuestro conocimiento. Un ejemplo de racionalismo serían las ideas
innatas, ya que son aquellas que no necesitan de la experiencia para su
conocimiento, como Dios, el miedo, el sueño,
el cariño... pues no pueden ser
tangibles, solo sensitivas.
La segunda posición es la empirista, esta posición filosófica afirma que la única fuente de conocimiento son nuestros sentidos. La razón solo puede trabajar sobre los datos que le proporciona nuestra experiencia sensible. Los empiristas no desechan el trabajo de la razón, pero lo sitúan en segundo lugar, niegan la existencia de conceptos que no procedan de la experiencia o si afirman que si existen, son imaginarios y por tanto no pueden ser la base de ningún conocimiento sobre la realidad. Un ejemplo sería la madera, La madera es resistente y existen diferentes tipos de madera, la variedad y aspectos de la misma quedan ocultos siendo simplemente los aspectos apreciables a simple vista los que las distinguen.
La segunda posición es la empirista, esta posición filosófica afirma que la única fuente de conocimiento son nuestros sentidos. La razón solo puede trabajar sobre los datos que le proporciona nuestra experiencia sensible. Los empiristas no desechan el trabajo de la razón, pero lo sitúan en segundo lugar, niegan la existencia de conceptos que no procedan de la experiencia o si afirman que si existen, son imaginarios y por tanto no pueden ser la base de ningún conocimiento sobre la realidad. Un ejemplo sería la madera, La madera es resistente y existen diferentes tipos de madera, la variedad y aspectos de la misma quedan ocultos siendo simplemente los aspectos apreciables a simple vista los que las distinguen.
La tercera y última posición filosófica que se encarga de
ver el papel de la razón y los sentidos en el conocimiento es el criticismo,
esta postula que no hay conocimiento válido que no se base en la experiencia
sensible, pero admiten la existencia de conceptos e intuiciones que no proceden
de la experiencia y que son imprescindibles para crear el conocimiento. El filósofo
Kant sostiene que todo conocimiento comienza con la experiencia, aunque no
dependa exclusivamente de ella. La admisión de conceptos no empíricos supone
afirmar que poseemos conocimientos que no proceden de nuestros sentidos. Esto
aleja al criticismo del empirismo.
A su vez, al afirmar que tales conceptos solo nos aportan conocimiento
cuando son aplicados a la información proveniente de nuestros sentidos, esto
hace que se aleje del racionalismo. Un
ejemplo de criticismo podría ser un filtro de agua, igual que el agua va
pasando por diferentes filtros y depuradoras hasta salir por el grifo, así le
ocurre al torrente de datos que nos viene dado. Tras pasar por el filtro de la
sensibilidad, el entendimiento y la razón se transforman en un conocimiento
seguro.
Desde mi punto de vista, tanto la razón como los sentidos
son dos fuentes de conocimientos imprescindibles para conocer ya que nunca te
puedes valer de una única opinión para conocer realmente algo, por ejemplo,
cuando acudes a un médico y te comunica que sufres alguna enfermedad, no
piensas que es totalmente real hasta que otro doctor no te comunica lo mismo.
No nos podemos fiar ciegamente de nuestros sentidos ya que
estos en muchas ocasiones nos engañan o nos hacen ver lo que realmente nosotros
queremos, no la realidad. Por otro lado, la razón también nos puede fallar ya que
nuestro juicio o razonamientos puede que no sean del todo ciertos. Por esto,
creo que la posición filosófica más acertada es criticismo ya que las otras dos
solo se basan o en los sentidos, empirismo, o en la razón, racionalismo.
Alba Cabrera Rodríguez 1ºCTA
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